El teatro principal de Burgos

EL TEATRO PRINCIPAL

El teatro principal que hoy conocemos comenzó a construirse en 1843 y tuvo su última reforma en 1997. Antes de conocerlo como el teatro principal era llamado el teatro de la puebla.

Su historia

La ciudad de Burgos en el s. XIX

Burgos no vivió su mejor época en entre 1810 y 1840, treinta años tras la guerra de independencia dejaron la ciudad en un estado de luchas sociales y crisis económica. Sin embargo, se avecinaba medio siglo de prosperidad para la ciudad: una universidad, biblioteca pública, museo de bellas artes, escuelas, viviendas… Y por supuesto, un nuevo teatro.

Este milagroso empuje dio lugar a renovar el «mezquino, imperfecto y mísero» Teatro de la Puebla que por aquel entonces era el único lugar de esparcimiento burgalés. Por supuesto, no todo fue fácil aún tomada esta decisión. La política, la ubicación, la adjudicación… Todo llevó a un largo camino que abarcó desde los años 20 del s. XIX hasta su inauguración en 1858.

El nombre

Elegir el nombre también fue una odiesa, aunque parece claro que no iba a quedarse como el Teatro de la Puebla. «Teatro nuevo del Espolón», «Teatro municipal» o «Sala de teatro-coliseo» son algunos de los nombres que podríamos tener colocados hoy en día sobre la entrada del edifico.

Poco le faltó para llamarse «Teatro Príncipe» por el nacimiento de Alfonso XII en 1857. Como vemos hoy, la moción fue desestimada en el ayuntamiento, ya que como decíamos antes, el «horno político no estaba para bollos».

El edificio

Situado junto al actual palacio provincial (la actual diputación provincial y antigua cárcel) tuvo problemas hasta para establecer su cimentación, cuyo inicio se prolongó hasta noviembre de 1843. El primer proyecto se planteó como un edifico para 1.200 personas con un coste de 750.940 reales.

Rara fotografía del teatro con la caballería a la derecha a principios del s. XX

En 1844 se levantaba la primera mole del primer cuerpo compuesta de 44 arcos. Un año después la ciudad se encontró sin fondos para proseguir las obras aunque las arcas municipales hicieron un esfuerzo para tapar los arcos con cuartones y tablas de ocho pies para «evitar las inmundicias y fétidos que en ellos se observaban» así como techar este primer cuerpo para que no cediese al deterioro.

Las obras se reanudaron una década después, con el nuevo impulso económico de Burgos, llegando a verse la luz de su término en 1858. Para entonces quedaban unos pocos detalles, obras complementarias como las butacas, los sillones de palcos, los antepechos para éstos, etc.

Varios detalles fueron retrasando la inauguración oficial pero en 1858 se consideró que el teatro estaba acabado. Pequeñas obras caben destacar, como la instalación de iluminación por gas en 1861 porque las arañas (percibidas por la gente como antiestéticas) llenaban de humo y oscuridad el teatro con sus velas.

Finalmente, con ciertos añadidos, podemos decir que las obras del teatro concluyeron, si bien con un poco de retraso, con un magnífico edificio. Eso no previno su desuso y decadencia. Desde los años cuarenta hasta los ochenta el teatro dejó de funcionar y llegó a ser declarado en ruina.

Su final, sin embargo estaba lejos de llegar, pues durante los años noventa las remodelaciones y reformas que concluyeron en 1997 trajeron consigo una nueva ola de actividad hasta el día de hoy. Las císticas vicisitudes de la II Guerra Mundial y la posguerra civil no pudieron con el teatro y gracias ello podemos seguir disfrutándolo a día de hoy.

El teatro hoy

¿Qué tiene hoy el teatro?

Por supuesto, hoy el teatro mantiene su actividad dinámica y no solo en el ámbito dramático, sino en un panorama cultural más variado. En el teatro podemos ver:

  • El escenario
  • Una sala de exposiciones
  • Una biblioteca municipal
  • Salas de actos y reuniones
  • La sede del Instituto Municipal de Cultura y Turismo
  • La casa de los Gigantillos

Comunicación

A pesar de estar situado en un punto neurálgico de la ciudad y de tener una actividad muy dinámica no tiene ni redes sociales ni un lugar propio online donde comprar entradas o consultar su programa. Todo ello se mueve a través de los medios del Ayuntamiento de Burgos como son su página web o su Twitter.

Bibliografía y webgrafía