Monasterio de San Pedro de Cardeña

San Pedro de Cardeña es una abadía trapense del siglo X, situada a 10 kms de Burgos en el término municipal de Castrillo del Val.

La fundación del monasterio se remonta a antes del año 902, cuando el conde de Lantarón y de Cerezo, Gonzalo Téllez junto con su esposa Flámula, realizaron la primera donación documentada al cenobio el 24 de septiembre. Su historia se imbrica con la leyenda cidiana y destaca por su rico conjunto arquitectónico. En 1931 fue declarado Monumento Histórico-artístico Nacional. Y en la actualidad, el conjunto es considerado BIC (Bien de Interés Cultural).

Santos Mártires

Entre los siglos IX-X la comunidad monástica fue martirizada por tropas musulmanas, siendo posteriormente canonizados en 1603 y denominados como los «Mártires de Cardeña«.

Según narran las leyendas el 6 de agosto, aniversario del martirio, la tierra del claustro donde fueron sepultados los mártires, se teñía de un color rojizo que parecía sangre. El milagroso prodigio, ampliamente testificado, se repite hasta finales del siglo XIV. De este modo, en 1674 ya una vez levantado el nuevo claustro de estilo herreriano se reprodujo el hecho, personándose el arzobispo Enrique de Peralta, que vivamente impresionado encargó un estudio, interviniendo médicos y teólogos. Finalmente, se recogió el líquido confirmando posteriormente que era sangre.

Claustro del monasterio de Cardeña.

Scriptorium

La prosperidad del monasterio en época altomedieval se refleja en la calidad de su scriptorium, en el que el monje Endura realizó obras extraordinarias. El Beato de San Pedro de Cardeña fue realizado entre los años 1175 y 1180, cuenta con 290 páginas y 51 miniaturas. También destaca el Cartulario de San Pedro de Cardeña.

Beato de Liébana. Códice de San Andrés Arroyo (copia del siglo XIII), iluminado con oro y plata.
Cartulario de San Pedro de Cardeña.

Elementos arquitectónicos

El conjunto patrimonial ha sufrido numerosas restauraciones, y por tanto presenta una mezcla de estilos arquitectónicos. Las partes más principales son:

  • Torre cidiana
    • Es un robusto campanario donde se alternan diversas evoluciones del estilo románico.
  • Claustro
    • Desde la sala capitular, que data del siglo XIII, se divisa a través de grandes cristaleras el claustro románico, que data del siglo XII. Compuesto por una arquería policromada (en rojo y blanco) de medio punto sobre columnas únicas con fustes robustos, que son coronadas por capiteles de estilo corintio.
  • Iglesia
    • En origen de estilo románico de tres naves, aunque desafortunadamente se destruyó conservandose solo la torre. Posteriormente, fue reedificada en el s. XVI mediante un estilo gótico.
  • Panteón Real
    • En el lateral derecho de la iglesia, se abre una capilla barroca que data de 1753 a la que fueron trasladados los restos del Cid Campeador y su esposa Jimena. En las paredes de esta estancia llamada «Capilla de los Héroes«, hay 29 nichos con inscripciones de nombres de reyes y familiares del Cid. Es conocida como «El Escorial burgalés«​ y fue reedificada por el conde de Castilla, García Fernández. Según la tradición, continúan allí los restos de los Jueces de Castilla; los hijos del Cid (María, Cristina y Diego); Ramiro Sánchez de Pamplona, señor de Monzón y Ramiro de León, hijo de Alfonso I el Magno de Asturias.

Leyenda del Cid

Según el Cantar de mio Cid, antes de marchar al destierro, Rodrigo Díaz de Vivar dejó en San Pedro de Cardeña, al amparo del abad Sancho ​a su esposa Doña Jimena y a sus hijas. El enterramiento del Cid en San Pedro de Cardeña no fue debido a la voluntad personal del Campeador.

A su muerte en 1099 fue inhumado en la catedral de Valencia, siendo trasladados en 1102 sus restos al cenobio cardenense.

Allí permaneció durante algunos años situado en un escaño del presbiterio. Jimena fue enterrada a los pies del héroe.

Así pues, siete años tras después, un judío logró introducirse con el objetivo de tirar de la barba al Cid. Cuando se disponía a ello, la mano diestra del héroe se deslizó hacia su espada para extraerla de la vaina, haciendo huir despavorido al hombre que, tras este suceso, se convertiría al cristianismo. Diez años más tarde el abad decide no tenerlo a la vista más tiempo y lo entierran junto a su mujer.

Todos estos relatos indican que a finales del siglo XIII se había creado en Cardeña un culto relacionado con reliquias cidianas que se mostraban al peregrino. Ya en 1948 el duque de Alba financió sin éxito una excavación con el fin de encontrar sus restos.

Despedida del Cid y su familia en el San Pedro de Cardeña, junto con el abad Sancho.
Sepulcro del Cid y su esposa doña Jimena, situada en el lateral derecho de la Iglesia (Panteón Real). En las paredes se pueden apreciar los 29 nichos con inscripciones de nombres de reyes y familiares del Cid, que componen la anteriormente señalada «Capilla de los Héroes» o «El Escorial burgalés«.

La tumba de Babieca

En la explanada situada frente a la fachada principal, en la que aparece una imagen ecuestre del Cid Campeador, hay una estatua del Sagrado Corazón, y a la izquierda un monolito con leyenda alusiva al caballo Babieca. Coincide con el lugar donde una creencia tradicional considera que fue sepultado el animal. Los relatos del siglo XIII que recogen las tradiciones elaboradas en el monasterio conocidas como «Leyenda de Cardeña» narraban que:

El criado del Cid, Gil Díaz (supuestamente un convertido faqih valenciano) cuida de su caballo durante dos años. Durante ese tiempo lo utiliza como semental para que pueda crear una progenie notable; sus descendientes «posiblemente aún están con nosotros en la actualidad«. Al cabo de los dos años muere Babieca; Gil Díaz lo entierra «frente a la puerta del monasterio» y planta dos olmos para señalar el lugar; «esos olmos aún siguen en su sitio en la actualidad«. Con el tiempo también muere Gil Díaz y de acuerdo con su voluntad, le entierran junto a Babieca.


Richard Fletcher, El Cid, 2007
Monolito en honor a la sepultura del caballo Babieca.

Historia reciente del monasterio

Como consecuencia de la Desamortización de Mendizábal desaparece el culto. Durante la Guerra Civil el cenobio se convirtió en un campo de concentración franquista para prisioneros de guerra republicanos, fundamentalmente fueron recluidas tropas de las Brigadas Internacionales. Albergó a más de 4.000 prisioneros, hasta su cierre en noviembre de 1939.​

El 1 de mayo de 1942, siendo arzobispo de Burgos Manuel de Castro Alonso, se restauraba la vida monástica por monjes trapenses llegados del monasterio palentino de San Isidro de Dueñas. En 1945 se eleva al rango de priorato y en 1948 logra el título de abadía siendo su primer abad Jesús Álvarez Álvarez.

El 1 de febrero de 1967 un violento incendio destruyó las tres cuartas partes del monasterio. Y el 1 de abril de 2008 fue elegido abad Jesús Marrodán Ezquerro.

A continuación os dejamos con un video que muestra la historia y arquitectura del monasterio.

Productos

  • Vinos y licores
    • En el monasterio se conserva la bodega románica más antigua de España en uso comercial, donde se elabora el tinto Valdevegón con uva de La Rioja. También se elabora un licor llamado Tizona del Cid, a partir de hasta 30 hierbas que maceran en barricas de roble durante al menos quince días. Existen dos variedades, la verde y la amarilla. Y en 2016 se convierte en el primer monasterio español en producir cerveza rubia trapense.
  • Queso, chocolate y cerámica
    • Los monjes ofrecen variedades de quesos (de oveja, añejo, jóven y con leche de vaca), al igual que más de 10 variedades de chocolates e infinidad de piezas cerámicas realizadas por el hermano Fr. David Leal.
https://www.monasteriosanpedrodecardena.com/mspc-tienda.html
Comunidad actual de monjes en el Monasterio de San Pedro de Cardeña.

Horarios de visita y contacto

De lunes a sábado: 10:00-13:00 / 16:00-18:00

Domingos y festivos: 12:00-13.30 / 16:15-18:00

Teléfono de contacto: 947 29 00 33

Ubicación

Bibliografía

Álvarez Merino, Matías; Virgilio y Ayala, Manuel (1957). Libro de la provincia. Salamanca: Publicaciones de la Mutualidad Agraria.

Cruz, Valentín de la (1979). Burgos, Guía completa de las tierras del Cid. Burgos: Diputación de Burgos. ISBN 84-7138-350-0.

Fletcher, Richard (2007). El Cid. San Sebastián: Nerea. ISBN 978-84-89569-29-4.

González Bueno, Marta; Santos del Campo, Javier (2001). Fiestas y costumbres de la provincia de Burgos. Burgos: Diputación de Burgos. ISBN 84-86841-87-9.

Marrodán, Jesús (1985). San Pedro de Cardeña. Historia y arte. Burgos: Aldecoa, Abadía de San Pedro de Cardeña. ISBN 84-7009-230-8.

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